Ira…

Ira,
de ti, de todo.
De sentir, de nada.
De caer, sin manos.
De andar, sin rumbo.
De vagar, sin norte.

Ira,
rabia descalza sin palabras,
furia internalizada sin expresión,
fuego de un montón de mentiras,
amor sin odio pero vacío.

Ira,
Invención humana para definir un corazón roto.
Tristeza transformada en fuerza para dar otro paso.
Rotura de la arteria que circula hueca de tu boca a la mía.
Dolencia cardiaca con cura localizada, antídoto en experimento.

Ira,
Sentimiento ubicado en el epicentro del huracán de la memoria.
Se nutre del recuerdo, crece con cada memoria en blanco y negro.
Apariencia de una lágrima disecada, puede convertirse en piedra.
Hielo que al ser tocado por otro corazón puede derretirse de inmediato.

Ira,
Ficción para ser fuerte cuando no se tiene la valentía suficiente.
Mentira indiferente marcando distancia donde hay milímetros.

Ira, significación de algún amor, sin números, sin letras, de estos amores de postales, de esos amores de portales, de esos que mueren a besos, de esos que sólo dejan excesos.

Y a la ira que me diste, le dejo el amor que yo le puse.

NOTA: Mi padre me dijo que el odio (yo lo llamo ira, me gusta más) había que transformarlo en algo, dejarlo dentro de uno mismo no sirve de nada. Creo que transformarlo en poesía es lo mejor que lo puedo hacer, pero él y mi madre, lo supieron hacer incluso mejor que yo, y lo transformaron en AMOR. Gracias por los sabios consejos.

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Encuéntrame

Enciéndeme la luz, la que quieras, pero enciende alguna que viene el otoño. Y no me gusta, más bien me asusta.

Entiéndeme, en el idioma que te apetezca, piano piano o come on y a todo trapo. Si me lees del revés entiende que las letras son mi piel.

Enróscate en el primero de los suspiros que me inspire al abrir los ojos, ven a dejarme una sonrisa en la almohada y no atormentes.

Encaja conmigo, une las piezas que te sobran a las que a mí me faltan, y salta de tu balcón al mío arriesgando el pie en el salto. ¡Vamos! Dale al calor que aquí hace frío, y esto es lo que yo ya sé y no te digo. Que todo lo que quiero, es que el resto del tiempo sea contigo.

Suena

Suena,
suene lo que suene,
suena a ti.

Suena Vetusta Morla,
empieza la historia interminable escrita entre los dos,
suene cuando suene,
suena a ti.

Suena un nombre,
y sólo veo la silueta que dibujarías en mí,
suene a lo que suene,
suena a ti.

Y suena,
y sigue sonando.
Porque eres eco en los valles de mi cuerpo.
Porque mi cuerpo es el refugio donde tu nombre busca su hogar.

Suena,
y siempre sonará,
y siempre seguirá sonando.

Aviso de recordatorio…

Recuerda que al irte debes reconstruirme, que no me dejes hecha pedazos, cubierta de pena y llena de arañazos de lo que fueron los zarpazos de las palabras que salieron del colapso de amor sobre mi tiempo.

Recuerda que al irte no podrás reconstruir mi sonrisa, que se borrará a golpes todo lo que vivimos y no nos quedarán veranos porque todo será lluvia de un eterno invierno, el que hará huelga desde ahora hasta que vuelvas.

Recuerda que no puedo seguir si no me lanzas delfines, si las tormentas de tus mares hunden sus aguas en otros cuerpos, si no es por mí que navegas y a base de golpes salpicas con tu risa mi espalda y al girarme vienes, y me llamas, vienes, y me abrazas.

Recuerda que el brazo que me ataba a la vida sigue durmiendo conmigo cada noche aunque te pertenezca, que viene a mí porque nunca ha sido dueño ni esclavo de otro cuerpo. Recuerda que a veces solo hacemos penitencia para volver a reinsertarnos en la vida que dejamos.

Recuerda que no hay tregua más larga que la de tus espinas en mis escamas.