Martedì e tredici

Cinco son, a seis no llegan. Te subo una y me hago tuya. Enredando melodías que entorpecen tus sentidos, masticando las ansias que nos muerden los tobillos.

Saca un as y yo te envido. Dame un toque y me despido. Bajando al perfil de tu cadera para derretir los susurros de mis labios, que ni agua, ni chocolate.

Dame un giro, tu cadera en mi espalda guía suave el movimiento, que tu musa ha venido a confesar entre acordes de viento, celoso se encara contigo, por ser tú quién se enreda entre mi pelo y no otro.

Tu posterior en mi superior, y se enfrentan a una lucha que ni tú ganas, ni yo pierdo y empatamos en tablas la jugada. Se derraman gotas desde tu frente hasta el final de mi ombligo. Entre tu musa y mi estrella llegamos al infinito, dame más y no grito.

Hay abismo entre tu piel y mis manos, ese infinito entre tu martes y mis puntos. Cuando mis puntos te guían, sube que hay más camino y tu martes me tienta, muerde que no hay mala suerte.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s